Por José Tomás Esteves Arria Febrero 2011 Introducción “París era una fiesta”, así se referían a la capital de Francia, los intelectuales, bohemios, artistas, escritores, millonarios ociosos, y toda clase de curiosos que pululaban en las orillas del Sena, en los años de entreguerras, aprovechando el bajo valor del franco francés, entre los cuales se encontraban novelistas norteamericanos de la talla de Ernest Hemingway, Scott Fitzgerald entre otros. Este grupo sería conocido también como la “generación perdida”, mote que le dio la loca Gertrude Stein, también instalada en el París de aquellos “años locos”. Se disfrutaba la vida parisina al compás de la música de Jazz y de los bailes negroides-eróticos de la inigualable Josephine Baker. También se ha comentado muchísimo sobre el ambiente cultural, político y social existente en la República de Weimar, en donde Bertold Brecht, Kurt Weill, triunfaban con su Ópera de Tres Centavos mientras el germen del nazismo estaba saliendo de su casc...